Gestión de incidencias

En nuestra empresa siempre pretendemos que el margen de error sea cero, y cuando estos suceden intentamos solucionarlos lo más rápido posible.

Para gestionar las incidencias, primero debemos documentar una ficha donde mostraremos la fecha del suceso, la descripción de lo sucedido, la persona que data lo sucedido, producto o personas implicadas y la categoría de la incidencia; realizamos una evaluación sobre lo sucedido e intentamos buscar posibles soluciones, al aplicar la solución debemos realizar un seguimiento y comprobar si la solución propuesta ha solucionado el incidente.

Para cerrar una incidencia se archiva el caso con toda la información.

Ciclo de Deming

Aplicamos el Ciclo de Deming como método de gestión para la mejora continua, que se basa en un proceso cíclico de cuatro pasos: Planificar, Hacer, Verificar y Actuar.

Aplica para la gestión de calidad, mejora de procesos, productividad y rentabilidad, entre otras cosas. 

Planificar

  Identificar el problema/oportunidad de mejora.

  Establecer objetivos específicos y medibles.

  Determinar posibles soluciones/acciones a tomar.

  Planificar la puesta en marcha.

Hacer

  Poner en marcha nuestras soluciones.

  Seguir el plan a la vez que documentamos nuestros pasos.

Verificar

  Reunir los datos obtenidos y evaluamos los resultados

  Comprobar estos resultados con nuestros objetivos establecidos.

Actuar

  Analizar los datos y concluimos si las acciones fueron efectivas.

  Identificar qué podemos seguir mejorando y ajustamos en torno a esas mejoras.

  Estandarizar las mejoras para posteriormente repetir el ciclo.

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